Clásicos deportivos: Aerobic

El mundo del deporte es de lo más variado: hay actividades para todos los gustos, capacidades y niveles. Sin embargo, en cuestión de género podría especular que casi el 50% de la actividad física femenina occidental se basa en el aerobic. Mi primer contacto con esta disciplina fue (al igual que muchísimas otras mujeres) en el calor del hogar a través de uno de los muchos vídeos entrañables de Jane Fonda, la archi-conocida embajadora de esta actividad.

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Esta actividad debe su fama a la actriz Jane Fonda y a su amplia colección de vídeos para practicar aerobic en casa.

No puedo evitar sonreír al recordar la meticulosa preparación del material, del “vestuario” y los brincos alrededor del comedor. Sólo hay que fijarse en la ropa (en fin, no hace falta decir que no cumple con el requisito de ‘cómoda’ y ‘transpirable’…) para pensar que este deporte no es apto para hombres. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando, al llegar a la primera “clase real” en el gimnasio, vi que el monitor era un chico! A día de hoy pienso que nadie lo puede hacer mejor que él. Nada que ver con este simpático grupillo, pero por algo se empieza ¿no?

Chicos, animaos: seguro que vosotros también lo pasáis bien moviendo el esqueleto.

Cuestión de tiempo

¿Os suena la frase “yo no tengo tiempo para hacer ejercicio“? El horario es uno de los factores más importantes al iniciarse en la práctica deportiva. Mañana, mediodía, tarde o noche… Cualquier franja es buena, aunque todos hemos oído alguna vez las ventajas de entrenar a una hora u otra.

Hora de hacer ejercicio

Yo me confieso animal nocturno: madrugar me resulta muy difícil (por no decir imposible). Siempre hago ejercicio a última hora de la tarde, pero hoy he hecho un esfuerzo y he ido al gimnasio por la mañana.

Resultado: dejando a un lado la pereza, el hambre y las legañas, es una fórmula magnífica para empezar bien el día ya que nos sentimos más descansados y activos a primera hora (no en mi caso, que soy un zombie). Lo único realmente negativo es la aglomeración en el vestuario.

Por otra parte, no hay nada más desestresante que finalizar el día con una hora de cardio: liberas la tensión acumulada y al llegar a casa vas dirextamente a la cama.

¡Vosotros elegís!

En compañía

Anoche, víctima del insomnio, leí un tweet de Vitonica preguntando cuál era para nosotros la mejor clase colectiva; iba a contestar cuando me di cuenta que no puedo decidirme sólo por una… Así que por qué conformarse con una cuando se puede tener todo, ¿no? He aquí mi Top3:

#1 BodyCombat

Es una actividad ideal para los más activos y enérgicos: descarga toda tu energía y/o rabia practicando golpes, posturas y patadas de boxeo, artes marciales y kickboxing. ¡Eso si, sin contacto! Chicas, animáos: nosotras también podemos atizar con precisión. 100% recomendable, euforia asegurada (más en el post PODER) y brazos de acero.

#2 Spinning

Y pensar que una servidora creía que no había nada más aburrido que la estática… Todo cambia con un poco de música, ritmo y compañeros. ¡Siente el placer de desafiarte a ti mismo y lleva tus piernas al límite! Ah, pocas actividades mejores que ésta para quemar calorías y ganar fuerza y definición en los muslos.

#3 Step

Pocos hombres he visto yo en esta clase. Corrijo: ninguno. Y es que a las mujeres nos gusta demasiado bailar… Pero si además de divertirte quieres hacer ejercicio, no hay nada mejor que introducir un elemento externo al cuerpo, el step (causa frecuente de caídas y sensación de ridículo en principiantes; tranquilas, la experiencia está en la práctica). Es fantástico si quieres hacer cardio sin darte cuenta, además de mejorar el equilibrio y el dominio del espacio.